jueves, 26 de mayo de 2011

Toledo y el Tajo, juntos y revueltos


Como ocurrió en su día con Barcelona y el mar, Toledo y el río Tajo se darán la mano y dejarán de darse la espalda. La ciudad, un enclave que con criterios defensivos se levantó sobre una colina -y por lo tanto negando el río- va a emprender una de las transformaciones más notables de su larga historia: ni más ni menos que recuperar los márgenes del Tajo para su casco urbano. La revolucionaria restauración paisajística del entorno fluvial ocupará una extensión de 20 kilómetros, de los cuales 19 corresponden a los márgenes del río y algo más de uno al tramo urbano, el casco histórico de la ciudad.
Take me to the river es el lema que Francisco Burgos y Ginés Garrido eligieron para su propuesta. El cogollo fundamental de esta intervención es el tramo que discurre por el casco urbano de Toledo. Una zona despreciada y de muy difícil acceso, porque supone tener que descender unos 80 metros desde el núcleo de la ciudad. Además, la zona contemplada en el proyecto es la más degradada del río, donde se han ido acumulando históricamente laderas de escombro. En la Guerra Civil se arrojaban ahí los restos de las edificaciones destruidas por las bombas, que castigaron especialmente la ciudad. En este tramo es donde se plantean ahora miradores, un salón fluvial, alfombras vegetales, un aula hidraúlica y una zona de reforestación.
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Integración del Tajo en la ciudad de Toledo


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El urbanismo sostenible llega a Córdoba de la mano del Cordel de Écija, una urbanización de 1.800 viviendas, de las que 760 serán VPO, que se construirán en la margen izquierda del río Guadalquivir y cuyos edificios tendrán un diseño vanguardista. Pero la cosa no acaba ahí. Los bloques de viviendas no se han diseñado por una mera cuestión estética, sino obedeciendo a una estrategia para combatir las altas temperaturas de Córdoba en verano y el frío húmedo del invierno. Y es que, cuando se vive a escasos metros del río, hace mucho más bochorno y más humedad.

Bajo el lema "take me to the river", la propuesta presentada por Burgos & Garrido Arquitectos propone en primer lugar una profunda transformación ambiental de las riberas del Tajo en su tramo del casco histórico con un paseo pavimentado y arbolado.

Considera la movilidad y la accesibilidad elementos destacados para el desarrollo de la ciudad. En este sentido proponen situar un funicular para bajar al río, un sistema limpio, accesible para todos y de bajo impacto visual.

Se plantean además intervenciones específicas de pavimentación y reducción de pendientes en la senda ecológica existente para que ciclistas, minusválidos, mayores y patinadores puedan desplazarse sin dificultad entre la ciudad y las riberas.

El proyecto plantea una malla de paseos, caminos, sendas, puentes y pasarelsa que recorren el Tajo en la ciudad de Toledo. Por último se propone recuperar el legado patrimonial deteriorado.

Considerando la calidad de los trabajos realizados, el jurado ha concedido una mención especial o áccesit a la propuesta presentada bajo el lema "Tan cerca...Tan lejos", suscrita por Junquera Arquitectos, destacando la solución ofrecida para la mejora de la accesibilidad peatonal desde el casco urbano al río. Igualmente se ha concedido una mención especial o áccesit a la propuesta presentada bajo el lema "Mucho Tajo", que se encuentra suscrita por Espeguel-Fisac Arquitectos y Beth Galí, destacando de la misma el interés por el diseño de espacios habilitados junto al curso fluvial para el fomento de su uso social y recreativo, así como el tratamiento medioambiental de sus márgenes.


PRIMERA REFERENCIA_ Integración del Tajo en la ciudad de Toledo